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El pasado viernes 4 de septiembre Saurom llevaba la gira de presentación de uno de los discos clave del pasado 2025, "El Principito", a Gijón. La sala Albéniz acogía el concierto de los juglares gaditanos, el cual no quisimos perdernos y hoy FelipeSM nos relata junto a una extensa galería de fotos.
¡No os perdáis esta crónica!
En la semana en la cual Saurom festejaba su XXX aniversario como banda, su gira "El Principito" llevaba a los músicos gaditanos hasta Gijón. Una cita que supondría mi reencuentro con la banda en salas, tras muchos conciertos en festivales, con las bondades y desgracias de dicho formato. Además, este reencuentro sería en la mítica sala Albéniz, una estupenda sala que en otras épocas acogía las grandes noches del rock y el metal de la región, pero que ahora, por desgracia para nosotros, se dedica a otros sectores musicales.
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El caso es que la citada sala Albéniz presentaba una estupenda entrada cuando el concierto de Saurom estaba a punto de iniciarse en torno a las 20:00h. Sala y ambiente de grupo grande y Migue, Narci, Jose, Raúl y Antonio estuvieron a la altura.
Sí, leéis bien, el teclista Santi no pudo acudir a Gijón por enfermedad y aunque sí es cierto que se echó en falta su presencia, tuvimos una surrealista videollamada para compensar su ausencia. Pero no nos adelantemos y vayamos por partes, tal y como lo hizo el set list de la noche.
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Saurom nos presentó unas dos horas de repertorio dividido magistralmente en cuatro bloques. El primero, tras la introducción de su último disco, contó con singles infalibles como "El Principito", "Ira Dei", "La Hija de las Estrellas", la cual fue muy coreada o "La Leyenda de Gambrinus". Canciones que dado su tirón soportan cualquier tipo de problema inicial de sonido o incluso cierta sensación de cansancio en las caras del grupo, la cual se fue disipando según avanzaba el concierto.
Se cerró este bloque con "La Batalla de los Cueros de Vino" en la que espada en ristre Migue terminó armando Juglar a la joven propietaria de dicha espada, quien acudía al concierto ataviada para la ocasión.
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El segundo bloque de canciones, ya con la banda asentada y con velocidad de crucero, fue una mezcla muy curiosa. "No Seré Yo" desató la locura y "Baobabs" nos volvió a recordar lo infravalorado que se encuentra Raúl Rueda en la escena musical estatal. "Burlesque" nos cambió el paso y la acústica de Migue apareció en "Mejor sin Ti" para terminar de bajarnos el ritmo. Le siguieron "Soñando Contigo", con un montón de niños en el escenario, momento que disfrutaron los músicos tanto o más que los propios niños, y una emotiva "Todo en Mi Vida".
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Cruzábamos el ecuador del concierto y la comunión entre banda y público era total, una conexión similar a la de dos grandes amigos que por circunstancias se ven una o dos veces al año, pero entre los que surge la magia al momento. Y magia era lo que nos traía este bloque de canciones, entre las que encontramos la poderosa versión de "La Llorona", "El Lazarillo de Tormes", una nostálgica "La Musa y el Espíritu" y un cierre de bloque increíble con Narci Lara al violín y Migue a la voz y guitarra acústica interpretando a dúo "Duermedela". ¡Qué músicos, qué canción, qué momentazo!
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Seis canciones nos separaban del final del concierto y éste para entonces ya era un éxito rotundo. Buen sonido, buenos músicos, una sala bien iluminada, el público coreando cada tema… Pero aún quedaba la traca final, ese bloque festivo en el que toda la banda se coloca el gorro de arlequin y se suma a Jose en su habitual actitud imparable. Hubo de todo en este último tramo, un círculo juglar, un carnaval diabólico, algún paso de chirigota, la celebración de un 50 cumpleaños y "Fuego", una canción que si bien en disco no acaba de convencerme, en vivo siempre pone a todo el mundo a cantar. "La Taberna" cerró como es habitual por todo lo alto un concierto que me atrevo a aventurar, dejó satisfecho a la gran mayoría de asistentes.
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Qué afortunados somos de tener una banda como Saurom en la escena. Músicos currantes como pocos, talentosos como el que más, a los que durante treinta años de carrera hemos visto crecer paso a paso hasta convertirse en el grupo que son ahora, posiblemente una de las cinco bandas clave del metal patrio.
Crónica y fotos: FelipeSM
