![]()
El festival GinetaRock celebró su decimoctava edición por todo lo alto en La Gineta (Albacete), reuniendo a miles de amantes del heavy metal para disfrutar de una jornada inolvidable de la mano de Dirkschneider, Roy Khan, Saratoga, Xandria, Seven Spires, Zenobia, D.E.P., Injector, Rise to Fall y Tulip.
¡No os perdias nuestra crónica!
La 18ª edición del festival Ginetarock, segunda para un servidor, se celebró según lo previsto el sábado 26 de septiembre en las instalaciones del salón municipal de La Gineta. Al igual que otras veces, se contó con dos escenarios, uno cubierto y uno al aire libre en un recinto que pocas novedades tuvo respecto al año pasado, aunque sí una muy importante, y es la colocación de splits de aire acondicionado en el escenario interior. El año pasado el calor era infernal y este año se podía disfrutar a gusto. Si bien es verdad que la organización anunció una ampliación del recinto para evitar el agobio del año anterior, creo que dicha ampliación no ocurrió, pero la asistencia también fue notablemente inferior, así que, aunque sigue habiendo zonas demasiado estrechas, la sensación era bien distinta para mejor.
![]()
El festival arrancaba a las 15:20 en el escenario Corazón de Metal (el de dentro) con la banda local D.E.P, que presentaría su primer disco ante una todavía baja afluencia de público, que fue aumentando poco a poco. El trío presentó su álbum debut en un buen concierto, aunque sí eché de menos algo más de movimiento sobre el escenario. Se estrenaba con ellos Sandra a la batería y ojo, ¡menudo fichaje! Creo que nos dejó impresionados a más de uno ver su energía y forma de tocar. "Dios quiere sangre" o "Paranoia" fueron algunos de los temas propios que tocaron, completando su repertorio con alguna versión.
![]()
Unas bandas estrenan miembros y otras se despiden de ellos, y es que el Gineta era el último show de Dany B con Injector. Con una asistencia bastante más numerosa, su thrash terminó de subir la temperatura, de por sí no baja, en un concierto en la línea del grupo, muy agresivo y con mucha actitud. "Warning blast", "Oppressive force", "Hit the lights" o "Crawling one" fueron algunas de las canciones que sonaron antes de "Dreadnought race". Poderoso y emotivo al mismo tiempo.
![]()
Nos alejábamos de los sonidos extremos por primera vez con los norteamericanos Tulip, una banda que mezcla metal sinfónico con progresivo donde destaca la voz de Ashleigh Semkiw en un estilo algo denso, de esos que no entran como cuchillo en mantequilla en una primera escucha en directo. El concierto estuvo bien, con temas como "The witch", "Midnight in the desert" o "Clone", aunque hay que achacarles no tener teclista ni bajista y terminar más de diez minutos antes de la hora, resultando un concierto que se hizo bastante corto.
![]()
Con Xandria la cosa se empezó a poner seria, y es que fue claramente uno de los grupos triunfadores del festival y que hicieron responder mucho y bien al público. Al contrario que Tulip, Xandria sí que es de esos grupos que funcionan siempre en un festival, su estilo es más ligero y cantable y seguro que ganaron un puñado de seguidores. Ahora bien, un tema ya clásico cada vez más recurrente: tienen tantos elementos grabados que realmente te cuestionas qué porcentaje de música en directo estás escuchando. Muchísimos coros y orquestaciones disparadas que, sí, hacen el sonido mucho más grandilocuente, pero… ya sabéis. Como decía, sus canciones funcionaron de manera espectacular y fueron una fiesta. Ambre estuvo muy simpática y cantó muy bien "Eclipse", "Colours", "Reborn" o "Nightfall".
![]()
Volviendo al metal extremo nacional, Rise to Fall pisaban las tablas ante un público más reducido y con un sonido excesivamente alto, algo que fue denominador común en el escenario interior, pero bien balanceado, al menos desde mi posición. Es interesante cómo la banda mezcla el death agresivo con pasajes melódicos y con voz limpia, y en directo siempre que los he visto han sonado muy potentes. No vi la segunda mitad de su concierto porque el cuerpo me pedía un descanso, pero la primera mitad me pareció muy solvente.
![]()
Roy Khan era uno de los dos grandes reclamos del cartel. Ya sabemos lo que vende la nostalgia de los cantantes originales de bandas grandes y en este caso se nos prometió un set con lo mejor de Kamelot y en concreto del álbum "Black halo", con la excusa de su 20º aniversario. Y vaya si se nos dio, menuda colección de temazos. Roy estuvo acompañado por prácticamente toda la banda de Seven Spires, con Adrienne Cowan como segunda voz. Arrancaron con "When the lights are down" y "Soul society" ante el griterío general de un público con ganas de clásicos. "Moonlight", con la luna llena de cara al escenario, sonó muy bien. Roy, aunque obviamente no es el mismo de hace 20 años, estuvo muy correcto y mantiene esa personalidad y timbre tan especial y me gustó mucho oírle.
![]()
No todo fueron canciones de "Black halo", también hubo espacio para otros clásicos como "Center of the universe", "Rule the world", "Karma", "Forever" o "Ghost opera". La verdad es que era un no parar. "The haunting", "Memento mori" y la final "March of Mephisto" completaron un repertorio que la única pega que se le puede poner es que no durase más. Una hora y cinco minutos que se le quedaron escasos a la mayoría, aunque dicen que lo bueno, si breve, dos veces bueno. No estoy de acuerdo. Conciertazo.
![]()
Zenobia es otra banda muy disfrutable en directo que está actualmente celebrando su gira 20º aniversario, por lo que en el Gineta hicieron un repaso por toda su discografía, únicamente empañado de nuevo por el volumen del sonido, en algunos momentos insoportable aún con tapones. Cuando ves a mucha gente tapándose los oídos, es que algo no va bien. Fuera de eso, la banda estuvo impecable, siendo además una de las que más escenografía llevaba, humo y chispas incluidas. "La tormenta", "Alma de fuego", "La danza del diablo", "El sueño de un loco"… Todo temas muy reconocibles de los directos de Zenobia. "Una de piratas" con Jesus de Killwolf como invitado puso la fiesta que cerró "Lo llevo en la sangre", esa que todo el mundo canta y a mí no me gusta. Otro gran concierto.
![]()
Hablaba antes de la nostalgia y cantantes originales, pues aquí estaba Dirkschneider como cabeza de cartel para recordar clásicos de Accept. Aquí hubo cero aderezo de escenario, sólo heavy metal puro para los más clásicos, y arrancar con "Fast as a shark" es un pelotazo en toda regla, a la que siguió "Living for tonite". Para ser sinceros, me esperaba más de Udo. Los años no pasan en balde y lo noté flojo, excesivamente estático en el escenario y con la voz tocada. También se notó en el repertorio, con bastantes juegos para que cante el público, algún solo que nos tuvimos que comer, etc. Prueba de esto fue por ejemplo "Princess of the dawn", alargadísima hasta el hastío, o "Metal heart". La que no falla nunca es "Balls to the wall", clasicazo donde los haya. Cerraron con "Burning" un concierto irregular.
![]()
El momento que más esperaba era ver, por fin y después de muchos años, a Seven Spires, y la verdad es que no me pude ir de su concierto con mejor cuerpo. La banda está creciendo y empieza a pisar más por aquí y no es para menos, son un grupo con un abanico estilístico amplio, desde el metal extremo hasta el power metal y con una vocalista y compositora, Adrienne Cowan, que es absolutamente brillante. Me sorprendieron algunas elecciones del set list, teniendo en cuenta el tiempo reducido de actuación no me esperaba "Songs upon wine-stained tongues" o "Shadow of an endless sea", que son largas y muestran su faceta más densa.
![]()
Otras más esperables fueron "Almosttown" y "Succumb", que no puedo describir bien lo que me gustó escuchar. A veces una canción conecta contigo de una forma especial y esta es una de las más especiales para mí. "Love’s souvenir" fue fácilmente la mejor interpretación de todo el festival. La canción en sí es una travesía de emociones y el desempeño vocal de Adrienne, tanto en agudos imposibles como guturales fue soberbio. Cerraron con el cañonazo "Gods of debauchery". No me cabe duda de que acabarán visitándonos en una gira como grupo principal, y espero estar allí para verlos.
![]()
Vuelta al escenario principal, Saratoga aguardaba su inicio con el escenario más recargado de todas las actuaciones, con muchos motivos de su último álbum. Salieron a por todas con "Resurrección" y "A morir", seguidas por el baladón "Hasta el día más oscuro". A estas alturas dudo que alguien no sepa cómo es un concierto de los madrileños. Potencia, canciones cantables y un Tete Novoa como siempre desatado. ¿En qué momento hemos normalizado que se cante a ese nivel todos los días? Presentaron temas "En estado puro" como "Alma perdida", enriquecida con las segundas voces de Charlie y Niko, "Inteligencia artificial" o "A toda velocidad".
![]()
"Ángel de barro", "Vientos de guerra", "Maldito corazón" o "Lejos de ti", donde Tete bajó a cantar al público, iban completando la actuación más larga del festival. Todo iba bien hasta que el bajo de Niko dio problemas no aptos a la 1:30 de la mañana, teniendo que parar el concierto e incluso obligando a Charlie Parra a improvisar un solo que, después del de batería que nos comimos (por cierto Arnau dio un conciertazo), me pesó como una losa. "Perro traidor" puso el punto final de la actuación del festival para mí. Si en condiciones normales no me gustan los tributos, después de casi doce horas y un cansancio acumulado importante, no tenía fuerzas para Motorhits.
Hasta aquí una edición más del Gineta, que ya anunció su edición para 2027, en concreto el 25 de septiembre. Gracias a la organización y nos vemos en otra!
Crónica y fotos: Luis Martín
